¿Qué son los Gay Games y por qué merecen ser boicoteados?

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Los Gay Games son un macroevento deportivo internacional que desde 1982 ha rotado en sus once ediciones en países mayoritariamente de la esfera occidental. Hechos como un sucedáneo de los Juegos Olímpicos, su origen está en la falta de inclusión de las comunidades gay y lesbiana, y actualmente son el principal evento deportivo LGTBI del mundo.

Los Gay Games han tendido a la institucionalización según el activismo LGTBI iban también institucionalizándose. Esto ha venido acompañado de mayor relación con empresas cada vez más grandes y con administraciones estatales de cada vez más poder, lo que a menudo beneficia únicamente a unas pocas personas de la comunidad. También popularizó posiciones políticas como el homonacionalismo*, la homonormatividad** y de prácticas como el pinkwashing***, en este caso usando el deporte como lavado de cara.

Esta dinámica se ha ido incrementando a lo largo de los años, y este año tenemos una XIIª edición de los Gay Games que muches vemos suficientemente problemática como para confrontarla: vínculos estrechos con la entidad sionista de Israel, financiación por segundo año de la empresa armamentística General Electric, y un planteamiento de evento turístico que confronta con la realidad asfixiante que vivimos en Valencia desde hace años en materia de vivienda. Todo ello con un respaldo institucional enorme en materia de subvenciones y facilidades de todo tipo, mientras la precariedad asola cada vez más la realidad de la población valenciana, los servicios públicos sufren recortes y los pueblos afectados por las inundaciones de octubre de 2024 siguen necesitando ayudas de todo tipo.

Porque este evento además se realiza con un apoyo clave del gobierno del Partido Popular de la Generalitat Valenciana, el consistorio más deligitimado de su historia tras no avisar de las inundaciones y provocar 229 muertes. Su falta de apoyos tras esto le llevó a pactar los presupuestos con la ultraderecha de Vox, y ello supuso que se recortara la Ley Trans valenciana. Mientras tanto, se financian y apoyan eventos deportivos LGTBI debido al beneficio económico que implican, y al lavado de cara que le hacen a unas instituciones que poco le importa el bienestar de la comunidad LGTBI.

Si quieres más información, en el resto de apartados explicamos los vínculos de los Gay Games con la armamentística General Electric y el papel de ésta en guerras y genocidios a lo largo de Asia Occidental. También las relaciones entre Gay Games y turismo LGTBI, y por qué es un problema también este tipo de turismo. Dejamos un apartado a mencionar los pasos que nos han llevado hasta aquí, exponiendo el papel de actos políticos que ahora critican el evento porque ya no están en su gestión. Y acabamos con llamadas a la acción ante todo esto, mediante convocatorias en el marco del próximo mes del Orgullo.

*El homonacionalismo percibe culturas no occidentales como LGTBIfóbicas y aspira a llevar los valores occidentales, que percibe como proLGTBI, al resto del planeta.

**La homonormatividad enfatiza ciertos rasgos hegemónicos de la comunidad LGTBI (principalmente ser varón gay cis blanco de cierto poder adquisitivo) y los coloca como característica de toda ella, marginando a quienes no encajan en ese molde.

***El pinkwashing o ‘lavado de cara rosa’ alude a políticas de actores institucionales orientadas a maquillar políticas que generan rechazo mediante otras políticas LGTBI. El mayor ejemplo es la entidad sionista de Israel, enfatizando las celebraciones del Pride de Tel Aviv para venderse como un régimen proLGTBI frente a una supuesta homofobia palestina que justifica su genocidio. En realidad el territorio invadido por Israel no es un excesivamente proLGTBI más allá de Tel Aviv, y hasta ahora no ha sido ni capaz de aprobar el matrimonio homosexual debido a la amplia oposición política y social a la comunidad LGTBI.